| Neuropsychologia | |||||||||||||||||||
![]() |
|||||||||||||||||||
| home | |||||||||||||||||||
| NEUROPSICOLOGIA DEL TDAH | |||||||||||||||||||
| La Evaluación de los procesos atencionales no es tarea fácil, en tanto en cuanto ya sabemos de la dificultad , no solo de separar estos procesos del resto de procesos cognitivos, sino también de la dificultad a la hora de diferenciar sus elemento constituyentes en sí mismo, como hemos discutido anteriormente.
Existen algunos excelentes trabajos realizados en su mayoría con población infantil, como los estudios de Mirsky y sus colaboradores y algunos con adultos, que muestran correlatos de conducta y electrofisiológicos de los déficits atencionales (Luria, 1973, Mirsky et al. 1991, Cohen 1993). Sin embargo en la práctica neuropsicológica clínica actual se echa en falta una evaluación de la atención mas detallada y específica, encontrándonos con mucha frecuencia que ésta se limita a el empleo de tests como el de dígitos o la mera interpretación de resultados obtenidos en otras pruebas no específicas de Atención (Armengol, C., 2000) . Esto es debido entre otros factores a la falta de materiales especializados en la práctica clínica. Muchas veces no están disponibles computadoras capaces de asistir en la administración de tests computerizados como el Continuous Performance Test (CPT) de Conners o en España de la Batería Neuropsicológica Sevilla (BNS). Teniendo en cuenta que las medidas de atención dependen en muchos casos de medidas de tiempo y donde las variabilidades posibles son difíciles de medir por medios tradicionales de puntuación, la computadora se antoja un instrumento fundamental para este tipo de análisis. En tests computerizados como el CPT o la BNS, podemos obtener índices de fracciones de segundo sobre los tiempos de reacción de los sujetos evaluados que de otra forma resultaría imposible de conseguir. Además de ofrecer la posibilidad ilimitada de alterar ciertas variables de las pruebas de medición neuropsicológicas de la atención, como el tiempo de la tarea, el intervalo entre estímulos, el tiempo de exposición, el número de estímulos, etc. Esto sin un sistema computerizado autónomo (Ordenadores portátiles) se convierte en tarea ardua y peligrosamente inexacta en la evaluación. Esta posibilidad “milimétrica” que ofrecen las computadoras es de enorme beneficio en seguimientos de efectividad post-tratamientos farmacológicos o en general debido a la sensibilidad disponible. Otras veces es la falta de conocimiento del clínico acerca de la complejidad de los modelos de Atención y sus componentes los que dificultan una acertada Evaluación de los procesos atencionales y sus diferentes componentes en el ambiente clínico. Las pruebas de Cancelación en particular tienen una larga historia en evaluación neuropsicológica. La mayoría eran administradas mediante el procedimiento de papel y lápiz que evaluaban la habilidad del sujeto para buscar visualmente en una muestra más o menos amplia de estímulos, objetivos a identificar tachándolos o rodeándolos con un círculo. Estos tests contenían generalmente estímulos en forma de letras o números. Otras veces consisten en tareas como biseccionar líneas presentes en una hoja de papel en diferentes posiciones, como en el test de Negligencia Visual. Los test de cancelación suelen ser clasificados también según empleen estímulos verbales o no, si son presentados de forma estructurada o desuctructurada o según el tiempo necesario para completar la prueba. El TDAH esta caracterizado por patrón persistente de inatención/ o hiperactividad-impulsividad. Estas características deben ser inapropiadas para el estadio de desarrollo y edad del niño así como para el género antes de ser consideradas como clínicamente significativas (APA, 1994) La proporción de sujetos varones con respecto a las mujeres dentro de este cuadro se estima entre 2:1 y 10:1, con una media de 6:1 en muestras de pacientes que acuden a consulta clínica (Barkley, 1990). Los estudios epidemiológicos de la proporción de varones con respecto a las hembras en muestras no clínicas esta alrededor de 3:1. El considerable porcentaje superior de hombres con respecto a mujeres con TDAH en las muestras de tipo clínico puede explicarse porque los varones suelen mostrar mas conductas de tipo oposicional o agresiva en ambientes de tipo psiquiátrico o clínico que las mujeres. Entre el 19% y el 26% de los individuos afectados de esta condición se estiman poseen al menos un tipo de Déficit de aprendizaje (lectura, cálculo, deletreo, etc.) Como grupo los niños con TDAH presentan con mayor frecuencia que los niños normales o incluso que los niños con dificultades del aprendizaje pero sin TDAH otros problemas o síntomas asociados como baja autoestima, depresión, ansiedad, etc. El trastorno suele persistir en la adolescencia en un 50%-80% de los casos primeramente diagnosticados en la infancia y entre un 35% y 50% los que persisten en la edad adulta en los casos diagnosticados en la adolescencia. (Barkley, Fischer, Edelbrock and Smallish, 1990). La actual clasificación diagnóstica de la APA, es decir la DSM IV-TR reconoce hasta tres tipos de TDAH (predominantemente inatentivo, predominantemente hiperactivo-impulsivo y de tipo combinado) de acuerdo con la presencia o ausencia de síntomas de inatención, impulsividad o hiperactividad. Los Síntomas de Inatención incluyen la incapacidad de prestar atención a los detalles, experimentar dificultades en mantener la atención, no escuchar, no seguir directrices, dificultad en la organización, perdida de objetos, distraerse fácilmente y olvidos. Los Síntomas de Hiperactividad incluyen inquietud motora, no mantenerse en un asiento por un periodo de tiempo, correr o moverse alrededor excesivamente, dificultad para jugar tranquilamente, hablar en exceso y siempre parecer estar en movimiento como con mucha energía. Los Síntomas de Impulsividad pueden ser por ejemplo respuestas dadas sin un pensamiento claro previo de lo que se quiere decir, dificultad para esperar el turno de intervención y con frecuencia interrumpir a otros mientras hablan o realizan cualquier otra actividad. (APA, 2002) Los estudios sobre las posibles causas del TDAH desde el punto de vista de las Neurociencias han sido bastantes y desde muy diversas perspectivas. Los estudios iniciales se basaban en los conceptos de “under-arousal” o arousal disminuido y “over-arousal” o arousal excesivo fueron descartados debido a la dificultad de correlacionar con estas teorías el empleo de medidas fisiológicas con éxito (Ross & Ross, 1982). |
|||||||||||||||||||
| home | |||||||||||||||||||
| Déficits de atención en el TDAH.
La gran mayoría de estudios realizados para estudiar los déficits de atención en TDAH han fallado en la validación empírica de los modelos teóricos para guiar sus medidas de la atención. La mayor parte de los estudios pioneros utilizaron tests del tipo del CPT (Continuous Performance Test;Conners,1995), escalas de evaluación conductual de hiperactividad e inatención para ser completadas por cuidadores, profesores y familiares. El CPT ha sido como decimos ampliamente utilizado en investigación en psicopatología infantil, incluyendo algunos estudios sobre niños bajo riesgo de esquizofrenia, niños con trastornos del aprendizaje (Swanson, 1981) y otros trastornos. En la práctica clínica, el CPT sigue siendo la herramienta mas frecuentemente utilizada para la evaluación de niños con TDAH (DuPaul, Anastopoulos, Shelton, Guevremont y Metevia, 1992). La mayoría de los estudios con el CPT en niños con TDAH han llegado a la conclusión general de que estos niños cometen mayor número de errores que los niños sin el trastorno. Sin embargo el tipo y la frecuencia de los errores en los niños con TDAH siguen siendo un tema de controversia. Mientras algunos estudios reportan un número significativamente superior de errores y omisiones que otras muestras clínicas o no clínicas. Otros estudios en cambio no han encontrado tales diferencias. |
|||||||||||||||||||
| home | |||||||||||||||||||